NUESTRO TITULAR

La imagen del Nazareno, de autor anónimo, es una obra sevillana datable en el último cuarto del siglo XVII. Tradicionalmente se ha venido atribuyendo genéricamente al taller de Roldán, y en ocasiones a la gubia de su hija Luisa, conocida como "La Roldana". Siempre se ha ponderado su calidad artística y la serena expresión de su rostro, todo un compendio de mistica dulzura que acepta serenamente el destino de la Cruz Redentora
La talla fue restaurada en 1987 por el profesor Francisco Arquillo Torres, quien consolidó su estructura y detuvo el ataque de xilofagos que padecía la madera. 
La gran devoción que tiene la venerada imagen la proclaman los cientos de emigrantes ursaonenses que el Viernes Santo, principalmente desde Cataluña, arriban a la villa para acompañar por unas horas a Jesús. Entre nazarenos y penitentes suman en torno a ochocientos nazarenos con habito procesional. 

PASO DE NUESTRO TITULAR

El paso del Nazareno, es también obra sevillana (ca 1958) en madera tallada y dorada. Consta de respiraderos - con profusión de cabezas de querubines - , mesa, canasto - con cartelas y talla de motivos vegetales con guirnaldas de frutas estofadas - y crestería. Se ilumina con cuatro faroles bajo los que juguetean parejas de angelitos, dorado todo el conjunto en los talleres de Manuel Calvo. El paso es llevado, como muchos de los de Osuna, al estilo granadino, esto es, con trabajaderas verticales paralelas que reposan sobre los hombros de 32 costaleros. Las antiguas andas se vendieron a la Hermandad del Calvario de Estepa, hasta los años cuarenta, Jesús Nazareno procesionaba con la figura de un cirineo.